18 enero 2021

.

Distraerse para pelear con mas brío… Corrida en plena invasión francesa

FAUSTOS.png

 

Eran las diez de la mañana del 19 de setiembre dé 1808, cuando un inmenso gentío bajaba por la calle de Alcalá con dirección á la Plaza de los Toros.
La precipitación con que lo hacian, y la multitud de calesas que conducían á muchas personas, presentaba un cuadro tan pintoresco que apenas se encontraría un pincel que lo dibujase. El garbo de las manólas, sus vestidos cortos, su limpia media con zapato de raso , su bien hecha pantorrilla, su peina de teja, su mantilla de ferpon , y aquel contoneo que arrastra los corazones, era lo bastante para que sin afición ninguna á la lidia se fuese á gozar aquel espectáculo. El dia era hermoso, de despejada atmósfera, .como suelen ser por este tiempo en Madrid, y Con antelación se habían anunciado por medio de carteles que se correrían catorce toros, seis por la mañana y ocho por la tarde , por manera que principiándose á las diez era dia todo de diversión.
Con efecto * el lleno era completo , y según las voces y animación de los espectadores, parecía que Madrid no había sido testigo de escenas dolorosas.
La autoridad que presidía era el Sr. D. Pedro Mora y Loma , quien dispuso se hiciese el despejo.

A la hora señalada, y en el momento de sonar timbales y clarines, se presentaron en plaza los espadas Agustín Arbea y Juan Nuñez (a) Sentimientos , con su correspondiente cuadrilla de banderilleros , y los picadores José Doblado y Bartolomé Manzano. Las casaquillas de estos eran campo morado bordado en oro, y con hombreras muy
graciosas; la ropa de aquellos era de distintos colores-y bordada en plata , haciendo una linda visualidad el todo de la cuadrilla

A %d blogueros les gusta esto: