En 1947, cerca del primer aniversario de la Plaza México, había espacio para celebrar fastos por primera ocasión en su ruedo. El domingo 2 de febrero de ese calendario se produciría la primera despedida de los ruedos anunciada allí en una corrida de toros. Sería la de David Liceaga, torero guanajuatense que era parte de una larga dinastía de diestros quien ante el público capitalino se cortaría Publicado antes en «LA ALDEA DE TAURO»


