La dureza del toreo (XIII) Carmelo Pérez
Por José MorenteEl loco Carmelo en un desplante en la corraleta del Rastro de Tecubaya. Sus visitas al matadero venían exigidas por el negocio de barbacoas al que se dedicaba su familia. Allí aprendería (a su modo) el oficio.Primeros pasosEn realidad se llamaba Armando, pero se puso en los carteles Carmelo para que su familia y en particular su madre no se enterara de sus andanzas toreriles.Armando, o sea Carmelo, había nacido en Texcoco (México) en 1908, en el seno de una familia trasladada a Tecubaya (uno de los pueblos históricos de Ciudad de México), diezmada por una dolencia cardiaca hereditaria…



