México es todavía un manantial de profunda toreria .La personalidad de sus actores
– afición, diestros y ganaderías – hacen que el ritmo de la Tauromaquia al otro lado del océano alcancen cotas de grandeza . Aunque en la actualidad no pase por sus mejores momentos ,sobre todo legales y de rechazo social , que aminora el número de festejos ,el paso por sus ferias de los espadas españoles siempre supone un logro fundamental en sus conceptos , regresando mucho más cuajados a los ruedos hispánicos.
La historia es larga y fecunda al respecto. El signo que forjó a muchas figuras desde antaño fue indudablemente la magicas temporadas americanas que hicieron el milagro de abrir un repertorio de bellísima expresividad , un asiento de los terrenos que garantizan una emoción real y sobre todo el convencimiento personal de las capacidades de cada cual, sean de línea artística como de aguerrida entrega.Además el cariño que se le profesa en aquellas tierras como ídolo a los toreros hacen que ir sea un regalo, una recompensa profesional que resulta impagable. Ellos lo saben y van .
Cómo va a ir entre otros David de Miranda , que con el apoyo de su nuevo apoderado Enrique Ponce -un «consentido» por aquellos lares – le contrató varios festejos . El figurón de época llevando al diamante onubense suena a cine. Esperamos que todo salga bien , las expectativas están por todo lo alto.


