TELEGRAMA TAURINO
El reportaje de Alfredo Rodríguez Blázquez… Primer Cocido Taurino Saleri ll del 2026 en GuadalajaraArzacq, primer cartel de la temporada francesaEste lunes inicia renovación de abonos de toda la temporada de Las VentasBajo el agua, Manizales premió el oficioDavid de Miranda se lleva la réplica de la catedral de ManizalesTriunfo de Jairo López y Bravura de «Fernando Lomelí» en la Novillada de Anuncio de CarnavalLa Feria Taurina de Valdemorillo se presentará en Las VentasCurro Díaz sustituye a Juan de Castilla en Puente Piedra el 17 de eneroMorante presenta los carteles de los festejos de La Puebla del Río, en los que estará presente el mexicano Ignacio GaribaySebastián Ibelles indulta un toro de Gonzalo Iturbe y sale a hombros con AnRodrigo Santos al quirófano producto de un accidente en carreteraCARTEL FESTIVAL TAURINO DE ATARFEVíctor Hernández, arsenal ‘tomasista’, torero revelación.Pasión por Roca Rey, la gran figura mundial del toreo: viaje a las entrañas de su Perú natal.Comenzó con éxito la Copa Aguascalientes 2026.El toreo llora la muerte del jovencísimo novillero madrileño Nicolás Cubero, alumno de la Escuela El JuliÁngel Gómez Escorial, profesor de la Escuela El Juli: «Nicolás tenía una dedicación absoluta y una afición muy profunda»Marqués de Villagodio, historia del encaste perdido10 de enero de 1943: La ganadería de Matancillas lidia su primera corrida de toros en El Toreo de la CondesaMorante presenta los festejos de la Puebla del Río

Y es que España –sin importar si uno es amante o no de los toros– queda representada a la perfección en esos momentos…

publicación de Jano García

Imaginemos a un belga que acaba de salir de su ciudad en la que triunfa la barbarie de las bicis, la organización absoluta, la corrección, la frialdad a la hora de entablar relaciones personales y despojada de todo tipo de identidad llegando ayer a Sevilla. Imaginemos a ese belga rodeado de sus amigos caminando por el centro de la ciudad con temperaturas estivales mientras las terrazas están abarrotadas, el griterío es generalizado y los ciudadanos se aglutinan alrededor de la música.

Imaginemos a ese belga que, de pronto, se topa con la siguiente escena: Una multitud porta a hombros a Morante de la Puebla al grito de «¡Torero, torero, torero!». A su paso, en los balcones, los vecinos se asoman para aplaudirle y sumarse al cántico. Otros bajan raudos a la calle para unirse a la procesión. Con la ilusión de un niño pequeño, con una sonrisa perenne y con las prisas siguen la estela de aquellos que desde la plaza llevan a hombros al triunfador de la tarde hasta su hotel. Una escena incomparable de felicidad en la que ancianos y niños, ricos y pobres, socialistas y conservadores se aglutinan alrededor de un torero entre vítores y aplausos. Los desconocidos se abrazan, la camadería entre los distintos brota espontáneamente y la alegría es compartida y distribuida entre los presentes. Incluso hasta el más antitaurino de la faz de la Tierra no puede reprimir una sonrisa contagiosa al contemplar el paso de un pueblo feliz.

Una estampa que resulta del todo incomprensible para ese pobre individuo que el infortunio del azar le hizo nacer en Bruselas y es incapaz de comprender el júbilo de los aficionados al contemplar una gesta que se dio por última vez hace 52 en la Maestranza de Sevilla.

Y es que España –sin importar si uno es amante o no de los toros– queda representada a la perfección en esos momentos. Sólo un pueblo como el español regido por la espontaneidad, el caos ordenado y las ganas de vivir es capaz de generar un espectáculo único en el mundo que no se puede explicar con palabras, pues trasciende a la razón. Todo ello de forma improvisada que es –a fin de cuentas– la única forma de hacer algo de verdad, auténtico e irrepetible.

By TT20

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Related Posts

No widgets found. Go to Widget page and add the widget in Offcanvas Sidebar Widget Area.